Muchas empresas saben que deben proteger su marca; sin embargo, también existen otros activos que son valiosos y que deben salvaguardar. Es lo que se conoce como secreto empresarial, es decir, toda información o conocimiento tecnológico, científico, industrial, comercial, organizativo o financiero que tenga valor empresarial (como, por ejemplo, una fórmula secreta, datos comerciales, etc.).
Además, para que este conocimiento o información pueda ser considerado secreto empresarial, tiene que cumplir los siguientes requisitos:
Pues bien, para que usted pueda proteger estos secretos, debe implementar medidas de protección razonables y específicas. Por tanto:
Asimismo, es conveniente elaborar un protocolo de actuación por si se produce un ataque contra el secreto empresarial; por ejemplo, llevar a cabo una investigación interna, denunciar el hecho a la policía, iniciar acciones judiciales, etc.
Si, en cualquier caso, un tercero accede a sus secretos (mediante robo, espionaje industrial, etc.), usted podrá solicitar que cese el uso de estos secretos, quedarse con los productos fabricados a costa de éstos (si corresponde) y reclamar una indemnización.
Nuestros profesionales le asesorarán y ayudarán a adoptar las medidas adecuadas para proteger su secreto empresarial, así como, en su caso, a interponer acciones judiciales en defensa de aquéllos.